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Exposición reúne parte del legado de Elena Caffarena

Exposición reúne parte del legado de Elena Caffarena

Este lunes 23 de marzo, Elena Caffarena Morice habría cumplido 123 años. Conmemorando esta fecha y en el contexto de marzo como mes de la mujer, la Facultad de Derecho inauguró la exposición “Elena Caffarena cimentando derechos”. Una selección de piezas provenientes de la exhibición “Una sola fuerza: 90 Años del MEMCH”, que estuvo abierta hasta el pasado 7 de marzo en el Palacio Pereira en Santiago centro.

La ceremonia fue encabezada por el Vicedecano, profesor Francisco Soto Barrientos, la historiadora, curadora y nieta de Caffarena, Ximena Jiles Moreno y la encargada de la Oficina de Género y Diversidades Sexuales de la Escuela, Paulina Navarrete Castro.

Elena Caffarena nació en Iquique. Estudió derecho en nuestra Facultad donde participó activamente en los talleres para la educación de obreros y en el movimiento estudiantil: junto a María Marchant y Aurora Blondet, fue de las primeras mujeres en integrarse a la Federación de Estudiantes de Chile, FECH.

Se tituló en 1926 con la tesis “El trabajo a domicilio, enriquecimiento sin causa a expensas de otro, en el Código Civil Chileno”. Con título en mano, viajó a Europa para hacer un posgrado. De regreso al país inició el ejercicio de la abogacía.

“Elena Caffarena, dedicó su vida a la lucha por la justicia y los derechos de las mujeres, fundando el Movimiento Pro Emancipación de las Mujeres de Chile, MEMCH en 1935. Una organización pionera y fundamental en la lucha por la igualdad de género y el sufragio femenino. Este trabajo culminó con el derecho a voto de las mujeres en el año 1949”, dijo en la introducción a la muestra, Paulina Navarrete.

El Vicedecano Francisco Soto, señaló que la homenajeada “también participó junto a Amanda Labarca en la formación de la Asociación de Mujeres Universitarias en 1931. Y desde su creación, fue motor del MEMCH, donde confluyeron mujeres de todas las clases sociales, credos políticos y religiosos”.

Agregó que, en 2015, la Facultad puso el nombre de Elena Caffarena a la sala de profesores. “En esa época establecimos la Oficina de Género”.

Tras un breve resumen de los avances en términos de la participación femenina en la Facultad, el vicedecano destacó la obtención, en 2025, del Sello Genera Igualdad.

“Desarrollado por la Universidad de Chile, con el reconocimiento de las Naciones Unidas, éste certifica los avances hacia la igualdad de género y el cumplimiento de compromisos asumidos en el año 2023. También se ha promovido la incorporación de más académicas al claustro, además de apoyo en el desarrollo de su carrera para las que ya forman parte de él. En el mismo sentido se han generado medidas para instalar una política de investigación con distintas modalidades que faciliten la participación de las mujeres”, especificó el profesor Soto Barrientos.

Los registros del MEMCH

Ximena Jiles, nieta de la activista partió preguntando: ¿Quién fue Elena Caffarena? ¿Por qué es tan importante para las memorias feministas de nuestro país?

Y respondió:

“Fue una abogada, feminista, pacifista, defensora de los derechos humanos, de las prerrogativas de las mujeres y de los derechos de la niñez. Quiero subrayar esto porque poco se sabe que el MEMCH también se pronunció acerca de la necesidad de un Código del Niño en 1935. Y como ya ha dicho el señor vicedecano, fue la redactora del primer proyecto de ley sobre voto femenino. Y aclarar que no perteneció jamás a ningún partido político”.

La curadora de la muestra repasó las distintas etapas del MEMCH y el legado de Caffarena. Y la forma en qué los archivos del movimiento fueron rescatados de ir a la basura.

“Invito a las jóvenes que están aquí presentes a que conozcan ese archivo de mujeres y género que está en el Archivo Nacional y que hoy también ha sido declarado monumento nacional en la categoría documental. Es de una riqueza enorme…”, dijo Jiles.

Y añadió:

“No puedo sustraerme de destacar que, si hay mujeres estudiantes y profesionales hoy día aquí, como también en otras casas de estudio, se debe a la presión de educadoras del siglo XIX que derivó en el Decreto Pinto Amunátegui, permitiendo en 1877 a las mujeres chilenas cursar estudios universitarios. Esto no siempre fue un derecho, esto se ganó. Las primeras estudiantes de medicina, por ejemplo, las doctoras Ernestina Pérez y Eloísa Díaz, tuvieron que estudiar detrás de un biombo separadas de sus compañeros y tuvieron que ir a clases con tutoras para preservar su reputación. Después vinieron otras conquistas, los derechos civiles de las mujeres, el derecho a voto, primero en elecciones municipales y mucho más tarde el derecho a voto pleno”.

La exposición estará abierta hasta el próximo 3 de abril en el hall del Edificio Los Presidentes.