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Facultad de Derecho de la Universidad de Chile recibió biblioteca privada de Patricio Aylwin Azócar

Facultad de Derecho UChile recibió biblioteca privada de Patricio Aylwin

 

Coincidiendo con el Día Internacional del Libro, este 23 de abril, fue presentada de manera formal la biblioteca jurídica del presidente Patricio Aylwin Azócar.

La ceremonia se realizó en la sala Andrés Bello, donde se reunieron las autoridades de la Facultad, encabezadas por el Decano Pablo Ruiz-Tagle y el Vicedecano Francisco Soto; los hijos del Mandatario, Juan Francisco, José Antonio y Miguel Aylwin Oyarzún, además de otros familiares, académicos, estudiantes y funcionarios.

Patricio Aylwin estuvo estrechamente ligado a nuestra Facultad por prácticamente 30 años. Desde que inició sus estudios en la Casa Central y se trasladó como estudiante al edificio patrimonial recién inaugurado en 1938; hasta 1967 cuando, luego de haber sido Director de la Escuela de Pregrado, dejó sus labores académicas para dedicarse por completo a la política.

Realizó su tesis sobre “Juicio arbitral”, calificada con distinción máxima y que se convertiría en un texto fundamental del Derecho Administrativo. Se tituló de abogado en 1944, y ese mismo año comenzó su trayectoria como docente.

La colección jurídica donada por la familia y la Fundación Patricio Aylwin consta de 464 volúmenes, en su mayoría textos de Derecho Administrativo, y está ubicada en la sala Dignidad de Cimientos de la Facultad.

Las "marcas" de la biblioteca

El Decano Pablo Ruiz-Tagle partió su discurso destacando la importancia y significado de la ceremonia.

“Hoy es un día sumamente importante para nuestra Facultad. A través de la recepción e inauguración oficial de la biblioteca jurídica del presidente Patricio Aylwin, lo académico, lo político, lo institucional y lo cultural, se unen hoy aquí, en estas nuevas dependencias llamadas Cimientos de la Facultad. Esta obra hace visibles tanto los cimientos arquitectónicos del edifico físico, así como los cimientos de valores y principios del edificio espiritual que es nuestra Facultad”.

Además, agradeció la gestión de acercamiento con la familia Aylwin del profesor Eduardo Picand, y también el apoyo de los departamentos de Derecho Procesal, Económico, Comercial e Internacional.

“Como toda biblioteca privada, es algo así como un retrato. Como dijo el escritor inglés Alan Bennett: ‘Un anaquel con libros es tan personal para su dueño como su ropa; una personalidad queda impresa en una biblioteca del mismo modo que un zapato queda moldeado por el pie’. Esta biblioteca contiene recopilaciones de actas del Senado, de leyes, una gran enciclopedia, varios tomos en francés de las obras completas de Rousseau, muchos libros de Derecho Administrativo que ocupó para sus clases”, dijo el profesor Pablo Ruiz-Tagle. 

Destacó especialmente las “marcas” que tienen los libros. “Hay subrayados, papelitos que marcan páginas que suponemos le importaban. Hay hojas sueltas en que anota citas o indicaciones. Por ejemplo, Patricio Aylwin leyó y anotó sobre el libro "Idea y defensa de la universidad" de Jorge Millas (1981), resaltando puntos en que Millas habla contra la violencia en la universidad, e incluye la violencia de los estudiantes en forma de tomas. Resaltó este párrafo realmente magnífico:

No se necesita de la universidad, es claro, para que el conocimiento y la razón surjan como hechos aislados en algunas almas solitarias. Incluso la asociación e intercambio exigidos por el progreso de la ciencia, pudieran darse, y de hecho se han dado siempre, fuera· de la institución universitaria, como fenómeno espontáneo. Pero la universidad sí se requiere, y es insustituible, para dos fines: primero, crear un ambiente en donde la inteligencia y la ciencia puedan convertirse en disciplina colectiva; y, segundo, traspasar a la juventud, y a través de ella, mediante hábitos y destrezas, a la nación entera, los valores y resultados de dicha disciplina", señaló el Decano.

Hombre de derecho

En nombre de la familia habló su nieto Manuel Matta Aylwin, también abogado, también exalumno.

Recordó como su abuelo creó –siendo estudiante- y al alero del Centro de Estudiantes, la Academia de Estudios Jurídicos y Sociales, junto a su amigo Aquiles Savagnac, de la Universidad Católica.

“Lo menciono porque, hasta sus últimos días, le escuché hablar de la Academia con especial cariño y entusiasmo, como el primer espacio en que se sintió protagonista del debate jurídico de la época”, señaló Manuel Matta.

En su discurso repasó su pasión por el Derecho, su trayectoria como académico. Y seleccionó un par de anécdotas relacionadas con la Escuela.

“Él solía contar que un día el Decano Arturo Alessandri Rodríguez lo citó a su oficina para instarlo a realizar su memoria de grado sobre los hechos en el recurso de casación. Hoy podemos decir que, afortunadamente, desoyó el consejo del Decano, optando por escribir su memoria sobre el juicio arbitral, trabajo que se ha transformado en el principal tratado sobre la materia en nuestro país. Ochenta años después, sigue plenamente vigente y se encuentra próximo a lanzarse su octava edición”, relató.

También contó que la cédula que sorteó para su examen de grado fue sobre el acto administrativo.

“Recuerdo que mi abuelo, imitando la voz grave del Decano Arturo Alessandri, contaba con orgullo que, al terminar su exposición de la cédula, este le dijo: ‘por fin entendí esa cosa del acto administrativo’. Luego se echaba a reír con esa risa contagiosa que lo caracterizaba. Esta circunstancia explica que una parte significativa de la biblioteca que hoy donamos a la Facultad esté compuesta por valiosos textos de Derecho Administrativo”. Añadió Manuel Matta.

Y porque era un hombre de derecho, quería tanto a esta Facultad. “Recuerdo que, no muchos años antes de su partida, le pregunté si alguna vez, en su juventud, se había imaginado como Presidente de Chile. Me respondió categóricamente que jamás, pero que sí había imaginado que algún día sería decano de esta Escuela y rector de esta universidad”, cerró el nieto de Patricio Aylwin.

Premio Patricio Aylwin

En la misma ceremonia, el Decano Pablo Ruiz-Tagle anunció que, a partir de este año, se creará el Premio Patricio Aylwin a la mejor tesis dedicada al tema del arbitraje, un reconocimiento anual que unirá a los departamentos de Derecho Procesal, Económico, Comercial e Internacional.

“Es indudable la importancia que tiene el arbitraje como sistema alternativo de resolución de controversias. El juicio arbitral, de Patricio Aylwin, fue una memoria increíblemente rigurosa, madura y reflexiva, que se convirtió en referencia absoluta sobre el tema en nuestro país y que por 80 años es el texto más importante de uso profesional y de estudio sobre la materia”, explicó el profesor.

La ceremonia finalizó con el tradicional corte de cinta en la sala Dignidad ubicada en Cimientos de la Facultad.