El pasado miércoles 18 de agosto de 2026, en Valparaíso, Daniel Llanos Vilugrón, estudiante del Magíster en Derecho Ambiental de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, participó en uno de los talleres nacionales dirigidos a actores no gubernamentales para la implementación en Chile del Acuerdo sobre la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad Marina más allá de las Jurisdicciones Nacionales (BBNJ).

La actividad forma parte del proyecto “Apoyo a la ratificación e implementación del Acuerdo sobre la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad Marina más allá de las Jurisdicciones Nacionales (BBNJ)”, impulsado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El ciclo de talleres busca recoger la visión y experiencia de representantes de la academia, la sociedad civil y otros sectores relevantes, con el propósito de complementar el diagnóstico nacional e identificar brechas, capacidades y desafíos para la implementación del Acuerdo en Chile.
La participación del estudiante se realizó en representación del Centro de Derecho Ambiental (CDA) de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, que dispuso de cupos para que estudiantes del Magíster en Derecho Ambiental interesados en la materia pudieran formar parte de esta instancia.
Principales desafíos para la implementación del Acuerdo
Durante la jornada se presentó y discutió un diagnóstico sobre las principales brechas que enfrenta Chile para la implementación del Acuerdo BBNJ. Entre ellas, se identificó la asimetría de competencias entre los distintos organismos públicos y la ausencia de una instancia técnica de coordinación nacional específicamente destinada a su ejecución.
Asimismo, se abordaron los desafíos normativos e institucionales asociados a la declaración de nuevas áreas marinas protegidas en alta mar, particularmente respecto de su coordinación con aquellas ya existentes dentro de la jurisdicción nacional. En este contexto, se analizó el caso de la propuesta relativa a las cordilleras de Salas y Gómez y Nazca y su vinculación con áreas marinas protegidas existentes.
Otro de los temas centrales fue la evaluación de impacto ambiental de actividades con efectos en áreas situadas fuera de la jurisdicción nacional. La discusión consideró tanto las actividades desarrolladas en alta mar bajo jurisdicción o control chileno, conforme al artículo 28.1 del Acuerdo, como aquellas realizadas dentro de la jurisdicción nacional que puedan generar efectos considerables fuera de ella, de acuerdo con su artículo 28.2.
También se analizaron las brechas existentes en materia de recursos genéticos marinos, entre ellas la ausencia de una autoridad técnica y de un régimen nacional sobre acceso y distribución de beneficios, junto con las oportunidades que la implementación del Acuerdo presenta para el fortalecimiento de capacidades y la transferencia de tecnología marina.
Propuestas y próximos pasos
A partir del diagnóstico, los participantes discutieron un plan de acción progresivo. Entre las medidas planteadas se encuentra, en el corto plazo, la formalización de mecanismos de trabajo interinstitucional mediante puntos focales; en el mediano plazo, el establecimiento de una gobernanza institucional permanente y una adecuación normativa progresiva; y, en el largo plazo, avanzar hacia la plena implementación normativa del Acuerdo.
Durante el taller, Daniel Llanos planteó, entre otros aspectos, la necesidad de contar con un mecanismo que permita integrar las evaluaciones ambientales realizadas en el marco del BBNJ en alta mar con el análisis de sus posibles impactos en el territorio nacional, considerando la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) como una alternativa a explorar. Asimismo, destacó la importancia de avanzar en una estrategia nacional específica para la declaración de áreas marinas protegidas en alta mar.

