El martes 13 de octubre, la Facultad de Derecho recibió oficialmente el reconocimiento “Modelo Genera Igualdad” por haber cumplido con todas las metas comprometidas en la segunda fase de esta política universitaria, que tiene como propósito integrar la perspectiva de género de manera transversal en nuestro quehacer como comunidad universitaria.
La directora de lgualdad de Género de la Universidad de Chile, Carmen Andrade, hizo entrega de un certificado con esta distinción al decano de la Facultad, profesor Gabriel Hernández.
En la reunión, estuvo presente la vicedecana, profesora Flavia Carbonell y la encargada de la Oficina de Género y Diversidades Sexuales, Paulina Navarrete.
Asimismo, este encuentro se enmarcó en el inicio de la tercera fase de la implementación del “Modelo Genera Igualdad” que se desarrollará entre los años 2026 y 2027.
El decano destacó que “hoy reafirmamos nuestro compromiso con el respeto irrestricto a los derechos fundamentales y el desarrollo integral de todas las personas que integran nuestra comunidad universitaria. El objetivo es transformar nuestra cultura institucional con la misión de incorporar la perspectiva de género y terminar con las brechas que aún pueden estar presentes”.
Tercera fase
Por su parte, Carmen Andrade señaló que “este modelo que estamos implementando en la Universidad de Chile es un plan de acción que tiene un conjunto de medidas para avanzar en igualdad de género y no discriminación. Y la Facultad de Derecho ha sido una de las unidades que lleva un par de años en este trabajo y está iniciando ahora la tercera fase, donde va a profundizar muchos de los avances que ya tiene en materia de currículum, de investigación, de relaciones laborales. Es importante destacar que este es un modelo integral que nos permite, día a día, ir construyendo más igualdad en la Universidad”.
En tanto, la vicedecana destacó que “existen tres desafíos principales para esta tercera fase. El primero: lograr una coordinación efectiva entre las distintas unidades académicas y administrativas de la Facultad para concretar de manera oportuna las metas comprometidas. El segundo: que está asociado al cambio de autoridades, es asegurar la continuidad del proceso mediante la capacitación y sensibilización de los nuevos equipos y de la comunidad en su conjunto. Y el tercero, quizás el más relevante: que es lograr que esta política sea apropiada por la comunidad universitaria; que no se perciba como un proceso burocrático externo, sino como un proceso participativo y cercano, donde se puedan evidenciar cambios reales y sustantivos en la vida cotidiana de nuestra Escuela”.
La encargada de la Oficina de Género y Diversidades Sexuales, Paulina Navarrete resaltó que “como Facultad, la idea es que podamos implementar nuevas metas para avanzar en medidas de igualdad de género y no discriminación. En este sentido, donde más hemos tenido logros es en la malla de pregrado, donde existe perspectiva de género en distintos cursos; por tanto, nuestro compromiso ahora es seguir avanzando en materia de investigación y en la contratación de más mujeres en la academia”.

