El pasado 19 de marzo, un grupo de carabineros finalizó su formación en nuestra Facultad, tras recibir capacitación teórica y práctica en Derechos Humanos. El objetivo es que los uniformados apliquen los principios recibidos en las aulas, en su accionar policial, en especial con grupos en situación de vulnerabilidad.
El curso está destinado a funcionarios que cumplen labores en unidades tradicionales y unidades especializadas como la Comisaría de Delitos Sexuales, la Comisaría de Familia e Infancia y también a quienes ejercen labores a través de los teléfonos 147 Niños y 149 Mujeres.
El programa de formación “Derechos Humanos de grupos en situación de vulnerabilidad”, es un proyecto del gobierno de Santiago, diseñado por el equipo académico del Centro de Derechos Humanos (CDH) de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, y consta de 100 horas académicas, divididas en dos etapas: una primera, basada en trabajo no presencial, con sesiones de docencia virtual y trabajo autónomo con tutoría y acompañamiento cercano. Y una segunda etapa, donde se recoge el conocimiento y la experiencia previos de cada alumno. Se revisan materias claves y la creación de conocimiento agregado por medio de actividades como la revisión jurisprudencial, el análisis de casos, juegos de rol y ejercicios de problematización grupales.
Tras el cierre de esta fase, un nuevo grupo de policías comenzará su formación en mayo próximo. Y el total del programa culminará el primer trimestre de 2026, completando la totalidad de 200 policías que contempla la formación.
“Estamos usando una metodología muy innovadora, con trabajo participativo, y muchos talleres. La idea es que esta experiencia les permita mirar su ejercicio profesional, pero no solo respecto de nosotros, sino también de ellos mismos. Eso fue la parte más interesante, mirarse ellos como funcionarios. Y mirar los Derechos Humanos, no solo respecto de la buena atención del otro, o cómo asegurar la llave de ingreso al acceso a la justicia de otros, sino también su condición de funcionarios y trabajadores que también tienen derechos y que cumplen una función”, explica la directora del programa de formación e investigadora del CDH, Claudia Iriarte.
La académica destaca que el programa ofrece una mirada integral.
“Más que la limitación en el uso de la fuerza, esta formación pone la centralidad en el derecho del acceso a la justicia; y la condición de una policía profesionalizada, que, por lo tanto, tiene manejo de los Derechos Humanos en su trabajo. Lo exitoso del curso tuvo que ver con eso. Quedamos muy contentos porque realmente la sensación y lo que nos transmitieron los estudiantes era muy positivo. Decían: ‘Con esto se nos juntó todo. Tuvimos la claridad y entendimos el proceso de lo que son los Derechos Humanos en el marco de nuestra función policial como profesionales’”, agrega la académica.
Se habla de una persona o un grupo en situación de vulnerabilidad cuando tiene dificultades prácticas para hacer efectivos sus derechos y libertades. Cuando estas desventajas tienen su origen en razones basadas en características naturales o adquiridas de las personas. Se trata de un fenómeno social y jurídico ilícito que recibe el nombre de discriminación. El programa contribuye, de manera directa, para facilitar el acceso de estos grupos vulnerables a mejor justicia, entre ellos podemos nombrar:
- Discapacidad: erradicación de prejuicios y prácticas nocivas.
- Diversidad e inclusión: protección derechos de comunidad LGTBI, superación de estereotipos, enfoque de género.
- Personas mayores: no discriminación, incorporar interseccionalidad y constituirlos sujetos de protección preferente.
- Pueblos originarios y migrantes: no discriminación y protección preferente.